Actividad física

A la actividad física se la podría definir como “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía” (OMS 2016). Sin embargo, en el siguiente apartado nos vamos a referir al ejercicio físico  planificado, continuo, estructurado y repetitivo realizado con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física que derivan en una mejor calidad de vida no sólo individual, sino que generan consecuencias notablemente positivas en cuestiones de salud pública a nivel poblacional.
 
Se ha observado que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de la mortalidad mundial (6% de las muertes registradas en todo el mundo). Además, se estima que la inactividad física es la causa principal de aproximadamente un 21%-25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y aproximadamente el 30% de la carga de enfermedad coronaria. (OMS 2016). De ésta manera se evidencia la magnitud que tiene la realización de ejercicio físico en la sociedad y como ésta asociada a otros factores como una alimentación saludable y una vida con niveles controlados de estrés, entre otros factores, logran prevenir una cantidad inmensa de enfermedades y condiciones desfavorables en la salud de la población.
 
Son innumerables las ventajas que podemos describir sobre la actividad física responsable realizada de forma regular. Desde una concepción terapéutico-preventiva, la actividad física contribuye a la prevención de enfermedades como: diabetes mellitus, hipertensión arterial, síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular, osteoporosis, cáncer de colon y mama (MSAL 2016). Además ayuda a controlar el sobrepeso, la obesidad y el porcentaje de grasa corporal, reducir el colesterol “malo” (LDL) y los triglicéridos, aumentando el colesterol “bueno” (HDL). Mejora la función cardio-respiratoria y muscular, además de contribuir a una buena salud ósea.  A su vez, refiere preservar las funciones mentales en el adulto mayor (comprensión, memoria y concentración) y genera un estado de bienestar y serenidad psicológico y físico más allá del momento de realización del ejercicio disminuyendo los niveles de estrés. Éste factor  se asocia con la liberación de neurohormonas (endorfinas) que refuerzan los sentimientos positivos respecto de uno mismo y del entorno.
 
Ahora, ¿Cuánta actividad física se recomienda realizar por día? La OMS recomienda la realización de 30 minutos diarios de actividad física moderada. Prefiriéndose actividades continuas como caminata, correr, bicicleta, nadar, entre otros, como así también actividades de fuerza y de alta intensidad.
 
A medida que las investigaciones avanzan, se prevé que el papel de la actividad
física con respecto a la salud y al bienestar adquiera más preponderancia que la que ha tenido en los últimos años, ya que como se mencionó anteriormente, la práctica regular de ejercicio físico alarga nuestra vida (al reducir el riesgo de contraer enfermedades) y mejora nuestra calidad de vida (preservando la salud mental y aumentando la flexibilidad, la motricidad y el equilibrio). En definitiva se podría expresar como: vivir más años, y que dichos años, sean de mayor calidad para poder así, disfrutarlos mejor.
 
 CardioFitness Azúcar Chango

Dr. Osvaldo Jarast
Médico cardiólogo y deportólogo 
Director de CardioFitness, Deporte, Nutrición & Salud

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