Calidad de vida


Definición:
Tal como la define la Organización mundial de la salud (OMS 2005), la calidad de vida se determina como “la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno".
El concepto está directamente asociado al de bienestar general, al estado de equilibrio, a la posibilidad de que las personas desarrollen al máximo sus potencialidades y a la satisfacción de las necesidades básicas, como son la alimentación, el descanso, la vivienda, la salud y la educación entre otros factores.
Como decíamos anteriormente, éste estado de bienestar y equilibrio se genera en un ambiente integral de condiciones armoniosas. Es así, que la siguiente exposición estará orientada hacia la alimentación saludable, la actividad física y a un ritmo de vida adecuado, como factores en que las personas pueden realizar propio control para contribuir a una mejor calidad de vida.

Alimentación:

En primer lugar, podríamos decir que “una alimentación saludable es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana” (MSAL 2016). Así, los pilares para garantizar una buena alimentación deberían contemplar:

Variedad y calidad: Una alimentación variada y de calidad asegura la incorporación y el aprovechamiento de todos los nutrientes que necesitamos para crecer y vivir saludablemente (MSAL 2016). Se recomienda consumir 5 porciones de frutas y vegetales al día, carnes rojas y blancas 5 veces a la semana, incluir alimentos integrales como cereales y legumbres, elegir grasas de buena calidad, reducir el consumo de sal e incorporar 2 litros de agua diariamente. Limitando el consumo de alcohol y productos industrializados.
 
Fraccionamiento: La distribución de los alimentos en 4 comidas principales y 2 colaciones, mantiene activo el metabolismo, favorece la digestión, controla las ingestas y mantiene la energía activa durante todo el día.
 
-  Proporción y tamaño del plato: Procurar que el plato se encuentre dividido en tres partes iguales entre 1/3 plato de alimentos de origen proteico (carnes y huevo), 1/3 con predominio de hidratos de carbono complejos (cereales, legumbres, papa, etc.) y 1/3 de vegetales crudos.
 
Para tener en cuenta:

Uno de los alimentos que aporta más energía de rápida utilización para el organismo es el azúcar. Solamente el cerebro es responsable del 20% del consumo de la energía que aporta la glucosa, como también muchas otras funciones del organismo requieren del azúcar por su fácil y rápida asimilación. Por eso el organismo la emplea inmediatamente, su ingesta produce una rápida sensación de bienestar y optimismo, debido a la liberación de endorfinas. Se trata de aportar al organismo aquello que necesita para desarrollarse y mantenerse sano, consumiendo las proporciones adecuadas y recomendadas (consumo responsable).
 CardioFitness Azúcar Chango

Dr. Osvaldo Jarast.

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