EL TRAPICHE GRUÑON

¿Por qué brama? Porque está enojado! ¡no ve que lo que ha llovido, solo la tierra ha mojado? Anda… Tranquilízate que te ha dado sueño, algunas cañas se ha podido trancar pero ahí están los médicos del oficio, para que lo puedan solucionar.

No ve al chorro de AZUCAR que por otro lado sale de esas cañas que traen ¡y tú las estas moliendo!

Pues anda…dale… no te pare, ni aunque esté lloviendo. Que los camiones igual salen, con esos tractores grandes que los sacan rameando de los surcos de los cañaverales.

Mira – los vagones y camiones ahí están esperando sus turnos para entrar a cargar con ese personal fuerte que ya está adaptado para ir acomodando las bolsas que la cinta trae.

Ale – Que aún falta por llenar esos inmensos galpones que tiene para él el Ingenio el Tabacal.

Dale – Trapiche de mi alma que los campos son grandes y no hay bicho que lo pare con esas cortadoras gigantes no tienen miedo ni al familiar.

Y tu aquí lo esperas todo en canutos y peladitos para que no te pueda ahogar con las hojas de las cañas que vienen de los surcos del cañaveral.

Y que todos trabajan hombres y máquinas en el campo y en la fábrica y tu darle con tus dientes exprimiendo cañas y verá que el azúcar sale blanca y el alcohol destilado para usar.

Poema de José Cintas Cortés (Padre de Claudio Cintas de Contaduría - Ingenio)

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