La historia del azúcar

Para muchos, la caña de azúcar evoca la idea de un paisaje y unas culturas exóticas. Son muy pocos los que saben que la caña de azúcar es de origen africano y que primeramente se extendió a Oriente.
Las referencias a la planta de la caña de azúcar, claramente tropical o subtropical, se remontan a casi 5.000 años y localizan su origen en Nueva Guinea, Africa. Se sabe que los hindúes fueron los primeros asiáticos en degustar las peculiaridades y sabor del azúcar, y que desde la India se extendió posteriormente a China y al cercano Oriente en el año 4.500 antes de Cristo.
Tiempo después, hacia el año 510 a. C., el azúcar llega hasta Persia, donde los soldados del legendario Rey Darío, fascinados por sus propiedades, la denominaban "esa caña que da miel sin necesidad de abejas".
Su desembarco en la Europa oriental se produce en el siglo IV a. C., a raíz de los viajes y las conquistas de Alejandro Magno en su expansión desde la Macedonia hasta Asia.
Los griegos serían los encargados de dejar el azúcar en herencia al Imperio Romano, que la denominará "sal de la India", y que era enormemente apreciada por su alto valor y escasez.
Con el descubrimiento de América, el azúcar viaja de manos de los conquistadores españoles a Santo Domingo, donde se cultiva por primera vez a gran escala, llegando más tarde a Cuba, México y Sudamérica.

Escriba un comentario

captcha Actualizar código

Notas relacionadas