Salud Subjetiva versus Salud Objetiva

Es muy frecuente que los médicos reciban consultas de pacientes sobre síntomas y percepciones que, muchas de las veces, no tienen cabida en los libros ni en aprendizajes previos durante los estudios universitarios de aquellos.  Es muy común recurrir a una entrevista planteando molestias y/o dolores o, mejor, sensaciones que los médicos no pueden encasillar en un síndrome o que no corresponden a una enfermedad específica. Cada vez más se presentan situaciones de difícil diagnóstico y que los profesionales al descartar, mediante la evaluación clínica médica acompañada de exámenes complementarios, todo vínculo con la enfermedad, suelen entonces atribuir los síntomas al stress o a problemas emocionales. Generalmente esto causa cierta desazón en pacientes que, acuciados por la molesta sintomatología, sienten perdida la oportunidad, tan deseada, de encontrar respuesta y solución a su dolencia.

En los últimos años se habla de salud subjetiva que no es otra que la salud que percibe el paciente en un momento determinado independientemente de que exista o no una patología de base que la justifique. Es de destacar que la salud que el médico determina en su consultorio, una vez examinado y estudiado el paciente, es la que se conoce como la salud objetivada por el mismo. Lo llamativo de todo esto es que una y otra no son generalmente análogas, partiendo de la base de que toda persona sana debiera sentirse bien esto no siempre ocurre. Por lo tanto la salud subjetiva, percibida por el propio paciente, no es la misma que la determinada por el médico.

Desde la aparición del hombre sobre la tierra, éste ha intentado por todos los medios liberarse de los elementos que perturbaran el disfrute de su vida. Con el advenimiento de la sociedad industrializada los habitantes han tratado de satisfacer muchos de los deseos tan anhelados desde hace tiempo y en realidad la vida moderna de las ciudades ricas se ha caracterizado por la abundancia de alimentos y de otras sustancias como el alcohol, tabaco y drogas que, a pesar de no ser indispensables para la vida, tienen la propiedad de producir una sensación de felicidad pasajera a quienes “disfrutan” de ellas.

La sociedad de consumo, además, se acompaña de una desmesurada carrera competitiva para conseguir y mantener un status social y el dinero que lo soporta, sometiendo a la población a un gran stress por incrementar sus cuentas bancarias.

Por otro lado el trabajo corporal, gracias a las nuevas maquinarias y herramientas tecnológicas que colman de alegría a los integrantes de la sociedad moderna, fue sustituido provocándole al ser humano un tiempo ocioso que no necesita y que no sabe cómo manejar.

Del mismo modo el crecimiento vertiginoso de las ciudades, cuyos ruidos en decibeles superan la capacidad auditiva de tolerancia del ser humano más los niveles incrementados de monóxido de carbono como consecuencia de motores y fábricas que también interfieren con las capacidades de transporte de oxígeno del individuo, hacen que para las transacciones comerciales y negocios entre ciudades la gente deba trasladarse en automóvil para llegar a tiempo a los sitios de trabajo.

Así comienzan a prevalecer ciertos factores tales como stress, obesidad, sedentarismo y consumo de alcohol y tabaco que son los responsables de la aparición de múltiples síntomas que provocan ansiedades, angustias y falsas creencias de enfermedades.
 
Contribución de la Nutrición y el Deporte a la Salud percibida y Calidad de Vida
 
¿Cuál es el papel que le compete a la nutrición y a las actividades físicas en el cuidado  de la salud?. Es simple, desde que se desarrolló el concepto de salud percibida y no la tradicionalmente determinada en forma objetiva por el médico, se realizaron gran cantidad de estudios en los que se demostró que quienes implementan programas de hábitos de vida basados en dietas saludables y ejercicios físicos regulares viven más y mejor y, lo que es más importante aún, es que estos dos pilares se transformaron en las bases sobre los que se asienta la medicina preventiva y que tienen incidencia directa en la mejoría de la salud percibida.

 
Dr Jorge Osvaldo Jarast
Médico especialista en cardiología y medicina del deporte
Director de CardioFitness, Deporte, Nutrición & Salud

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